martes, 16 de enero de 2018

Hoy no hablaré de Catalunya

Hoy no hablaré de Catalunya, ya me han cansado: Los políticos con su mesianismo, con su victimismo, con su autoritarismo… Los periodistas con su amarillismo, con su complicidad con los políticos, con su soberbia… La gente con su profunda ignorancia, con su tozudez, con su visceralidad… Ya me ha cansado el procès, metéroslo en el cajón de los tiliches*.

Hoy voy a hablar de cosas que os parecerán menos importantes, porque como comenté en el post anterior, lo verdaderamente importante es Catalunya, ¿cómo no?, lo demás es lo de menos. Pero mira por donde hoy voy a hablar de lo de menos, de las 56 mujeres asesinadas durante el 2017 en España víctimas de la violencia machista, si de la violencia MA-CHIS-TA y no violencia de género. Aún no entiendo por qué se empeñan en llamarla violencia de género, el uso de ese término abre la posibilidad a que la violencia se ejerza de forma bidireccional y no es así: Siempre, la violencia entre dos personas de diferente sexo la ejerce un hombre sobre una mujer, siempre; y cuando no es así, estamos ante un caso anecdótico. Porque la violencia machista no solo es física, también es psicológica, social, laboral, y quizás estas formas de violencia sean muchísimo más frecuentes en esta sociedad y estén menos cuantificadas.

Porque, aunque a los y las defensores y defensoras de términos como “feminazis” ó “misandria” no les guste, ésta es una sociedad falocrática donde desde pequeños, incluso sin quererlo, se nos inyecta machismo directo en vena, estableciendo los “roles” que cada uno y una ha de jugar en esta sociedad, incluso aunque esos roles puedan variar con el tiempo y parecer “progres”, pues los niños seguirán siendo valientes y fuertes protectores (aunque ahora también se les permita ser sensibles) y las niñas seguirán siendo princesas débiles a quienes proteger (aunque ahora también se les permita ser exitosas y luchadoras).

Cada día y en todo momento somos testigos (cuando no los cometemos) de pequeños actos machistas, “micromachismos” les dicen, un voltear a ver un culo, un bajar la mirada a un escote, contar un chiste “gracioso” pero misógino, una charla “entre hombres” sobre “lo buena que esta…”, un comentario en el trabajo sobre si el mal humor de “tal persona” es porque “tendrá la regla”, etc. Todo esto también es violencia machista, todo esto la normaliza y hace que la sociedad no se conmueva ante las estadísticas de 56 mujeres asesinadas por su condición de mujeres.
También es violencia machista cuando aquel adolecente le pide el móvil a la novia para “revisarlo” ó cuando el preadolescente hostiga “por hacer la gracia” a otra preadolescente, metiéndose con su físico.

Y cuando encendemos la tele y miramos un anuncio de colonia donde se “cosifica” a la mujer, y en este caso seguro que aquellos defensores de la “igualdad” que llaman feminazis a las feministas dirán “¡hey, también se cosifica a los hombres en ese tipo de publicidad!”… Pues no, no es verdad, porque esta tan normalizada la violencia machista que el espectador masculino al ver a un congénere ser “usado” o “abusado” por una mujer en un anuncio no lo percibe como una agresión, lo percibe como una situación morbosa y satisfactoria. En la calle, cuando una mujer camina sola de noche y un hombre la acosa, aunque sea verbalmente y a mucha distancia, la mujer siente miedo, rabia; en una hipotética situación similar invirtiendo los papeles el hombre nunca se sentirá vulnerable, incluso la situación le podría resultar excitante. Porque la sociedad, durante cientos y cientos de años nos lo ha enseñado así, nosotros dominamos, sometemos, y hasta que no seamos consientes de ello y dejemos de alertarnos cuando se pondera el papel de la mujer en una situación determinada, o cuando se reivindican sus derechos por encima de los nuestros, no estaremos comenzando a avanzar hacia la igualdad de género.

 *Tiliche: Mexicanismo que significa baratijacachivachebujería

martes, 2 de enero de 2018

Lo que importa es Catalunya


Ya hace 10 días de las elecciones catalanas, al día siguiente, como año tras año, Loterías y Apuestas del Estado, repartió con el “gordo” de navidad 4 millones de euros, una minucia comparados a los más de 80 millones que, a partir del 2018, tendremos que “apoquinar” cada uno de nosotros en la factura del gas para pagarle al pobre Florentino Pérez y a sus socios gaseros parte de la indemnización del, presuntamente fraudulento, complejo Castor, pese a que el Tribunal Constitucional ya determino que no hay que pagar una mierda, pues anuló dicha indemnización (más de 1,300 millones sin tomar en cuenta los intereses que llegan a triplicar esta cifra). Recordemos que durante este año que ayer terminó ya pagamos en el recibo del gas otros 80 millones.

Hablando de pasta robada, hace tres días murió con 91 añotes la única hija del dictador unihuevo, el insignificante hombrecillo que secuestró este país durante mas de 40 años, dividió familias enteras, instauró el fascismo más hortera (más incluso que el de Moussolini, que ya es decir) y fue el responsable de cientos de miles de asesinatos y desapariciones a día de hoy impunes, entre otras razones porque quienes hoy gobiernan son sus herederos ideológicos.

La mujer esta, la que se murió, dejó un patrimonio de aproximadamente 600 millones de euros producto de la expoliación durante la dictadura de su padre; nadie de su familia ha dado golpe en su puñetera vida ni sus hijos ni sus nietos, incluido el heredero de la corona francesa (claro, si Francia no hubiese tenido a bien popularizar, en el siglo XVIII, la guillotina). Cuatro generaciones han vivido del dinero robado por Francisco Franco durante 40 años de dictadura y ningún gobierno ha tenido la decencia de, al menos, pedir explicaciones.

Pero volvamos a Catalunya, que es lo que importa, no "La Gurtel", ni quien es M.Rajoy (no vayáis a pensar que es el presidente ¿eh?), ni los más de 60 casos de corrupción que implican al Partido Popular, ni los más de 900 altos cargos del PP imputados, ni las 56 mujeres asesinadas en España durante el año en crímenes de violencia machista, ni que las pensiones hayan subido el mínimo de ley, es decir 5 veces menos que lo que ha subido el coste de la vida, ni que el gobierno de Mariano Rajoy (no M.Rajoy ¿eh?) en 6 años haya vaciado el fondo de reserva de la Seguridad Social (la llamada “hucha” de las pensiones) y haya tenido que pedir un préstamo de 10,000 millones para poder hacer frente, entre otras cosas, a la paga de navidad de los pensionistas... Tampoco importa que 12 raperos que forman parte del colectivo “La insurgencia” hayan sido condenados a 2 años y un día de prisión, más una multa de casi 5000 euros acusados de “enaltecimiento del terrorismo” por componer y cantar sus canciones; tampoco importa que cientos de sindicalistas estén encausados y decenas condenados por ejercer el derecho a la huelga y a la libre manifestación... No, nada de eso es importante, solo Catalunya.

Porque en Catalunya, dicen, se pretende romper la unidad de España, esa “unidad” heredera directa del lema del hombrecillo infame: “Una, grande y libre”, esa unidad “indisoluble” de la nación española que no es otra cosa que la concesión necesaria que los constitucionalistas del 78 tuvieron que hacer con los militares adictos al régimen. Una “unidad” que el gran Rubianes sabía perfectamente que tenían que hacer con ella...

Pues eso, que en Catalunya volvimos a votar, y resultó que, como preveía en el post anterior, seguimos divididos, no hacía falta ser un lumbreras para intuir que el resultado sería un Parlament similar al que se tenía: 50% de partidos independentistas y 50% de no independentistas, más o ménos; ya comentaba yo que la cosa seguiría atorada como no se hiciera un pacto progresista, que los partidos de izquierdas en ambos bloques (indepes y no-indepes) tendrían que hacer un ejercicio de estadísmo y bla, bla, bla... ¡A tomar por saco! Eso ya no es posible, de hecho veo a Catalunya, como está la cosa ahora mismo, ingobernable. Hay periodistas, de clara tendencia independentista, tendencia totalmente respetable, que insisten en que “estas” elecciones no se tienen que ver en clave de izquierdas o derechas, y creo que decir eso es un gravísimo error, pues es esa lectura es la que nos ha llevado a tener, no un Parlament con 70 escaños independentistas, sino a tener un Parlament con 74 escaños de derechas. Me parece muy preocupante que se haya impuesto el mesianismo de Puigdemont carente de un proyecto de gobierno real, sobre el programa social que parecía haber retomado ERC.

¿Y por que digo que, tal y como ha quedado el Parlament, Catalunya me parece ingobernable? Veréis, la propia ERC sabe que el proyecto independentista se ha de aparcar, pues tal y como se ha llevado el Procès, la independencia a corto o mediano plazo es inviable; se ha de intentar conseguir el ansiado referéndum legal, lo que supone cambiar la configuración del parlamento español, al tiempo que se debe buscar la cohesión social en una Catalunya fracturada y muy lastimada; todo esto llevará mucho tiempo, además de que siempre existe la posibilidad de que no se llegue finalmente a la independencia, por que resulte que al final la mayoría no la querramos. Pero resulta que la CUP, con sus 4 diputados esta, nuevamente, en una posición determinante para formar gobierno pues entre JxCAT y ERC sumán 66 escaños y se necesitan 68 para formar gobierno, y dudo mucho que la CUP renuncie al Procès constituent, pues para ellos de facto ya esta proclamada la República Catalana, un tanto incoherente haber participado entonces en estas elecciones ¿no?...

En fin, que si se consiguiera formar gobierno con JxCAT y ERC más 2 diputados ya sea de CUP o de los comunes (soy escéptico en ambos supuestos), habría que gobernar, más allá del proyecto independentista, y es un hecho que, salvo en el soberanísmo, PdeCat (antes CdC y la principal fuerza política de JxCAT es mucho mas cercana al neoliberalismo de Ciutadans que a la Socialdemocracia de ERC.

Así las cosas, habrá que esperar unos días a que pasen las fiestas y pase la resaca, física, económica y electoral, mientras tanto que os traigan los Reyes lo que hayais pedido, yo es que soy mas de Santa Clos, con eso de que va de rojo me inspira mas confianza que la monarquía... Y a los ciudadanos de buenas conciencias nacional-católicas, tranquilos, no se rompe España, la unidad nacional esta a salvo y de los campanarios solo cuelgan campanas.

lunes, 18 de diciembre de 2017

Algo se ha roto


Han pasado poco más de dos meses desde la última vez que escribí un post en este blog, en esa última entrada hablaba yo sobre cómo esa perversa unión entre PdeCat y ERC junto con la CUP, usando y abusando de su mayoría parlamentaria, pasaban por encima del resto de partidos, los no independentistas, y desobedeciendo las propias reglas del Parlament, aprobaban la ley del referéndum y la posterior ley de desconexión. Desde aquel 6 de septiembre hasta hoy han pasado una cantidad de acontecimientos que si me hubiesen dicho que pasarían, no me lo hubiera creído, pero pasaron: El Estado puso en marcha un “espectacular” operativo, Anubis le pusieron, el cual consistía en llenar de patrullas de los GRS de la Guardia Civil (sus cuerpos de elite) importantes vías de Barcelona, donde se encuentran las principales Conselleries de la Generalitat , registrarlas y detener a funcionarios de alto nivel para ser interrogados (llevándoselos esposados, para añadir dramatismo a la puesta en escena), al tiempo que esto ocurría más de 10.000 policías nacionales y guardias civiles eran alojados en cruceros fletados por el gobierno español, barcos decorados con enormes dibujos de personajes entrañables de la Warner, flipante. Cientos de miles de ciudadanos en Catalunya nos indignamos ante lo que a todas luces parecía una “ocupación” y muchos, que no íbamos a votar en 1 de octubre por considerar esa convocatoria ilegitima, finalmente decidimos votar (en mi caso votar “no”, pero seguramente hubo mucha gente que ante estos movimientos del Estado decidió cambiar su intención de voto).

Decidí finalmente acudir a las urnas ilegales porque unos y otros, Estado y Generalitat, a los “equidistantes”, nos pusieron una pistola en el pecho, figuradamente hablando obviamente, pues votar legitimaba una posición pero no votar legitimaba otra, al menos eso pensamos muchos, y en mi caso decidí optar por el que vi como “daño menor”, al fin y al cabo terminó siendo lo que yo pensé que terminaría siendo: Una reivindicación social más que una votación vinculante, aunque los independentistas más radicales, al día de hoy no lo quieran ver así.

El Estado, utilizando el monopolio de la violencia que ostenta, terminó boicoteando con éxito el 1-O: Entre las urnas incautadas, los colegios electorales cerrados a hostias y los gravísimos “errores” informáticos en el llamado “censo universal” (sic), el resultado no puede ser ni fiable ni legítimo.

A pesar de todo, y después de dos semanas de titubeos, negociaciones “secretas” y presiones, el Parlament (hoy disuelto) y el President (ahora cesado) declararon unilateralmente la independencia de la República Catalana, y la respuesta del Estado fue la aplicación del artículo 155 de la Constitución, que viene a decir más o menos que el gobierno en turno puede adoptar las medidas necesarias (previa aprobación en mayoría absoluta del Senado) para hacer que una Comunidad Autónoma díscola cumpla forzosamente con sus obligaciones constitucionales. Es evidente que a este artículo de la Constitución Española le falta un poquito de desarrollo, pero bueno, tampoco es que se lo hayan sacado de la manga, de hecho es una copia prácticamente literal al artículo 37 de la Ley Fundamental de Bonn (Constitución Alemana). En fin, que el resultado ha sido la disolución del Parlament de Catalunya, el cese del President, del Vicepresident y de todos los Consellers catalanes, la querella penal en contra de todos los miembros del Govern catalán, de los miembros de la mesa del Parlament y de dos activistas, la encarcelación preventiva de esos dos activistas y de parte del Govern cesado (incluido el exvicepresident Oriol Junqueras), el auto exilio de otra parte de Govern cesado (incluido el expresident Carles Puigdemont) y la convocatoria de elecciones autonomicas en tiempo record: Votaremos el jueves 21 de diciembre. Mientras tanto, las funciones de la Generalitat las asume el Gobierno Central, vamos que estamos intervenidos.

Así las cosas; he creído necesario el resumen, primero porque algunos y algunas que me leéis estáis a miles de kilómetros allende el mar y seguro que bien, bien, no se llega a entender la sarta de despropósitos que se han venido acometiendo en los últimos dos meses; pero también porque me viene bien poner un poco de orden en mi cabeza y en mis emociones ya que han sido un par de meses verdaderamente "esquizofrénicos", saltando de la defensa al rechazo y viceversa de ambas posturas. Si no he publicado en todo este tiempo ha sido fundamentalmente porque mi enorme enfado no me hubiese permitido escribir con cierta sensatez, aún ahora me cuesta encontrar las palabras sin pasar por el sobresalto visceral.

Aquel 6 de septiembre, algo se rompió, de una forma en que difícilmente se podrá volver a unir, me explico: Todos, en Catalunya tenemos en nuestro entorno más cercano, amistades, familia, compañeros de trabajo, tanto independentistas como no independentistas, y hasta hace dos meses se podía perfectamente hablar de forma critica sobre estos temas, sobre la viabilidad o no de una hipotética independencia, sobre pros y contras; incluso se podía hasta discutir acaloradamente en una tertulia familiar o una reunión de amigos y terminar la jornada con dos besos y un abrazo, pues por encima de cualquier sentimiento ideológico existía otro mucho mas fuerte mas solido, el de la amistad y el de los lazos familiares. Hace 13 años que vivo aquí, estoy casado con una catalana y mi hijo es catalán, puedo decir sin miedo a equivocarme que los catalanes y las catalanas en general, son gente leal y honesta, una vez que te brindan su amistad es para toda la vida, pienses como pienses, votes a lo que votes, creas en lo que creas. Pero hoy en Catalunya las tertulias familiares y las reuniones de amigos ya no terminan con dos besos y un abrazo, en el mejor de los casos, acaban con un apretón de manos y una revalorización del vínculo que une a quienes se despiden.

Pero si hace poco más de dos meses algo se rompió, hace 7 años que se viene tensando ese "algo" para que se rompa, por un lado el gobierno de Partido Popular atacando insistentemente todo lo catalán (desde el Estatut d’Autonomia recurrido ante el tribunal constitucional y mutilado finalmente por éste, hasta la financiación por debajo de las demás Autonomías cuando se aportaba cerca del 25% del PIB nacional); y por otro lado los partidos independentistas alimentando el rencor a lo español con el “Espanya ens roba” o “Sense Catalunya Espanya fa fallida”. Con una absoluta irresponsabilidad y con poquísima altura de miras, políticos de ambos lados del Ebro, que distan mucho de ser estadistas, han conseguido en esos 7 años lo que en su día logró el hombrecillo infame del alzamiento del 36: Separar familias enteras y fracturar a la sociedad (catalana y española) en “ellos y nosotros”

Votamos en 3 días a un nuevo Parlament, y no he escuchado por parte de ERC, JxCat, PP ó C’s, un programa político una hoja de ruta para hacer gobernable Catalunya. La CUP por su parte tiene un programa social claro, pero pasa irremediablemente por la instauración de la Republica catalana y por tanto por continuar con el proceso unilateral de independencia. El PSC por su parte, también tiene desarrollado un programa político que incluye atender buena parte de las demandas sociales de Catalunya, pero según el propio Iceta, no esta dispuesto a gobernar o pactar un gobierno con ERC. La coalición  En Comú Podem tiene claro que para hacer gobernable Catalunya y sacar adelante su programa social hace falta un pacto de Izquierdas que pasa necesariamente por tender lazos entre ERC (probablemente la lista más votada) y PSC, pero no parece que los Republicanos quieran de verdad apartarse de la estrategia de utilizar su estancia en prisión continuando con el discurso victimista (exactamente igual que JxCat), ni que el PSC quiera hacer un ejercicio de estadismo rompiendo una lanza a favor de ERC para intentar, junto a los comunes, desenrocar esta situación.

A ningún político parece importarle demasiado el verdadero dilema en Catalunya: Veréis, la única radiografía fidedigna que se tenía de la sociedad catalana y de lo que ésta quiere, era la composición del Parlament después de las elecciones de 2015, puntos porcentuales arriba o abajo, la mitad eran partidos (o coaliciones) independentistas y la otra mitad no independentistas, y ese 50% es el principal problema ya que,a tenor de esa evidencia, ninguno puede hablar por todos, no somos “un solo poble” como utiliza de slogan  Puigdemont, estamos cortados por la mitad, y parece que dentro de 3 días la cosa no va a cambiar mucho gane quien gane. Hace falta desbloquear la situación y la única forma de que esto sea posible es a través de un pacto progresista con todos lo partidos de izquierda, pero me temo que están todos y todas mirándose demasiado el ombligo mientras a los ciudadanos de Catalunya nos siguen creciendo las grietas hasta que la fractura sea de verdad irreparable.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Entre la desobediencia y el atropello

Futur incert (Foto y composición: Imanol García Aladro 2017)
El pasado 6 de septiembre, en Catalunya, asistimos a un espectáculo penoso, no porque se aprobara la ley que soporta el marco legal para la realización de un referéndum con el que se pretenderá  decidir la independencia de Catalunya, tampoco porque esa aprobación requiriera la desobediencia al Estado español y a sus instituciones, y por tanto la desobediencia a la Constitución española, esta desobediencia es esperada, casi necesaria, en un proceso que, aparentemente, ha agotado todos los recursos políticos para conseguir el añorado referéndum de forma negociada con el Estado; lo vivido entre el 6 y el 7 de septiembre fue esperpéntico porque, para alcanzar su objetivo, el Govern catalá y la mayoría parlamentaria de JuntsxSi y la CUP reventaron la propia legalidad catalana modificando el reglamento del Parlament y el Estatut d’Autonomia a conveniencia y saltándose normas fundamentales para poder hacerlo, como votar esas modificaciones en mayoría cualificada, es decir dos tercios de los diputados, ó seguir los procedimientos establecidos en el reglamento, como esperar al dictamen del Consell de garanties, en lugar de eso, la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, desoyó sistemáticamente al Secretari del Parlament y a los letrados, no moviéndose ni un milímetro de la hoja de ruta marcada por la coalición independentista, la CUP y la propia Asamblea Nacional Catalana, en una suerte de embarco bucanero (por parafrasear a Joan Coscubiela) que terminó por secuestrar al Parlament, en medio del atropello a los derechos de los diputados de la oposición.

Decía yo, que la desobediencia al Estado español, a sus instituciones (como el Tribunal Constitucional) y a la propia Constitución española, es casi necesaria tal y como están las cosas de enquistadas, pero manipular y desobedecer la propia legalidad catalana, es deslegitimar el marco legal que pretenden legitime sus aspiraciones. No le encuentro sentido a aprobar una ley para hacer un referéndum y otra ley para establecer los pasos de la hipotética desconexión con el Estado español, reventando las leyes en las que se suponen se han de fundamentar.

Hay quienes comparan el proceso catalán con procesos independentistas históricos: La revolución de independencia estadounidense, la revolución francesa e incluso la guerra de independencia de México (así como las ocurridas en toda América Latina), diciendo que en todos esos procesos, las constituciones y los marcos legales que regirían las nuevas naciones comenzaron siempre de cero, sin necesidad de marcos legales que legitimaran nada. Es verdad, pero todos esos casos fueron precedidos por enfrentamientos bélicos, revoluciones que terminaron por obligar a los países “opresores” a reconocer la soberanía de las nuevas naciones. Este no es, ni por asomo, el caso de Catalunya; aunque los partidarios del “si” se empeñen en utilizar eufemismos como “revolución democrática”, este no es un proceso revolucionario social porque simplemente no existen condiciones revolucionarias, si fuera así, no se recurriría a ningún marco legal, ni a ningún parlamento, se gestaría la nueva nación desde la clandestinidad, sacando el conflicto a la calle asumiendo todas sus consecuencias (cosa que por cierto si quiere la CUP). Puede aspirar, quizás, a revolución política, puede; pero siguen faltando condiciones revolucionarias objetivas (opresión y miseria) y subjetivas (concienciación de la clase “oprimida” respecto a su condición): No olvidemos que el movimiento independentista catalán esta gestado y soportado desde la burguesía catalana (ANC, PDeCat, incluso los socialdemócratas ERC). La burguesía en particular, y la mayoría de la sociedad catalana en general, mantiene un statu quo que difícilmente estará dispuesto a perder por mucho sentiment que haya de por medio.

Yo no creo que se pueda votar el 1 de octubre, y mucho me temo que eso ya lo sabían los “padres del procés” antes de reventar el Estatut y secuestrar al Parlament, de hecho me parece que el objetivo último era ese: Que finalmente el “maldito Estat Espanyol” utilice el monopolio de la violencia que ostenta, creando mártires y asegurando así una eventual victoria de los partidos de la coalición independentista en unas consecuentes elecciones anticipadas.

La CUP, por su parte, supone que esa imposibilidad forzada para votar desembocaría de forma natural en “sacar el procés a las calles”, y así será, por un tiempo (más corto que largo), en cuanto la población independentista que apoya estas elecciones “a toda costa” comience a ver peligar su statu quo, optará por dejarlo estar, optará por las elecciones anticipadas por que “som gent pacífica, democràtica”; insisto, no hay condiciones revolucionarias.

Pero supongamos que finalmente se vota, ¿de verdad creemos que la ley de referéndum es garantista? ¿De verdad es justo y democrático que con un voto más del “si” frente al “no” se proclame unilateralmente la independencia? ¿Vemos normal que no se exija un mínimo de participación? Al escuchar estas preguntas, los partidarios incondicionales de la “independencia a toda costa” replican que no sería la primera vez, y te ponen de ejemplo paradigmático el referéndum de Escocia; pero se dejan un par de cosas muy importantes, el referéndum de Escocia fue pactado con el Reino Unido, su marco legal es garantista y, sobre todo, transcurriría más de un año desde su aprobación hasta su realización dando plazo suficiente a partidarios tanto del “si” como del “no” a promover la participación que, finalmente, fue del 84,6%. Escocia, por cierto, es la excepción, pues casos como el de Montenegro-Servia, Kosovo o más recientemente, la región del Véneto en el norte de Italia, exigieron una participación mínima que oscilaba entre el 50% y el 60%, según cada caso.

No me voy a detener en hablar sobre la poca o nula seguridad jurídica que supone no conocer el censo con anterioridad o poder imprimir la papeleta en casa, es obvio lo que suponen este tipo de “licencias” en cualquier votación: Más, si cabe, falta de legitimidad en el resultado.

¿Y si al final se declara unilatetalmente la independencia de Catalunya? Pues no lo se, porque despues del ridiculo monumental que estamos haciendo (Catalunya y España) frente a la comunidad internacional dudo mucho que algun país nos reconozca como Estado, y para que finalmente un país pueda ser considerado independiente necesita forzosamente un minimo de reconocimiento internacional.

No nos olvidemos de algo fundamental, el principal responsable de este despropósito es y seguirá siendo el Gobierno español del PP, de eso no hay duda; pero, definitivamente, yo no quiero una República (catalana o española) gobernada por quienes han pactado los recortes que padecemos, las reformas laborales que han lacerado el estado de bienestar, y que durante mucho tiempo fueron socios en el desfalco a Catalunya y a España, estoy hablando, porsupuesto, del PP y de Convergencia (ahora PDeCat).

martes, 20 de junio de 2017

HazteOir: El Lobby del odio

En mi último post dije que hablaría de cierta gentuza que en febrero puso a circular un autobús naranja con la intolerante frase: “Los niños tienen pene, las niñas tienen vulva. Que no te engañen. Si naces hombre, eres hombre. Si eres mujer, seguirás siéndolo.” Un bus que ellos, los patrocinadores, lo han nombrado como el “bus de la libertad”, y el resto de mortales, la gente con cierto sentido común, lo llamamos “el bus transfóbico”, “autobús de la vergüenza” ó “autobús de la intolerancia”

Su pretensión era que recorriera toda la península difundiendo su mensaje de odio y discriminación y nada más comenzar, el ayuntamiento de Madrid lo inmovilizó por incumplir normas municipales, al mismo tiempo la fiscalía solicitaba a un juzgado la investigación de un posible delito de odio, lo que finalmente el juez no vio, pero si vio delitos de menosprecio contra la dignidad de las personas y ordenó quitar ciertas frases del bus… En fin, la historia la conocéis de sobra.

Pues bien, esta gentuza de la que hablo es una organización ultra católica y neofascista llamada “HazteOir” que tiene probados vínculos con una organización clandestina, paramilitar y de extrema derecha de origen mexicano, con fuerte arraigo en España, llamada “El Yunque”, y digo probados vínculos, pues así lo da por acreditado una sentencia del juzgado 48 de primera instancia de Madrid en 2014.

El presidente de HazteOir, Ignacio Arzuaga, hace una semana fue invitado al programa Espejo Público para hablar sobre su autobús y la polémica que ha generado, no solo en España si no en el mundo, ya que las firmas de esta organización en diferentes países han colocado en las calles de grandes ciudades del mundo como Nueva York, ó Ciudad de México, autobuses similares con frases igual de discriminatorias e intolerantes.

En la entrevista que la periodista Susana Griso le realizó, Arzuaga espetó frases tan contradictorias como. "Estamos de acuerdo en educar en la diversidad y la tolerancia, pero denunciamos que a los niños se les está diciendo que está bien que experimenten y se les está sexualizando desde edades muy tempranas"

Vamos a ver,  educar en la diversidad es enseñar que hay personas cuya sexualidad biológica no concuerda con su identidad sexual, es enseñar que hay hombres y mujeres que se enamoran de personas de su mismo sexo e identidad sexual, es enseñar que hay hombres y mujeres que se enamoran de personas sin que les sea importante si son o no de diferente sexo e identidad sexual, ¿y sabe que señor Arzuaga?, está bien, no pasa nada, no son monstruos, son personas comunes y corrientes que afortunadamente viven en el siglo XXI y, por ejemplo pueden someterse a una reasignación de sexo si su identidad sexual (que es la que nos define como hombres ó mujeres y no lo que tenemos entre las piernas) no concuerda con su sexo biológico; pueden casarse con la persona que ama sin importar si es hombre o mujer, pueden tener una familia sin que importe si son dos hombres o dos mujeres, en definitiva, pueden ser felices, a pesar de que existan aún personas como usted, ancladas en el siglo XII, intolerantes e incultas.

Arzuaga afirmó durante la entrevista que “se están aprobando leyes para adoctrinar sexualmente a los niños en los colegios"; llegando  a decir también que el libro de la desaparecida asignatura de educación a la ciudadanía se invitaba a los menores a mantener relaciones sexuales con personas de diferente sexo. Eso lo único que demuestra es la profunda ignorancia de este personaje nefasto que es capaz de lanzar semejante bulo con tal de generar polémica y publicitarse.

El problema no es que existan personas como este infame individuo, el problema es que su organización tiene 7000 afiliados en España que inyectan dinero para odiar; el problema es que Arzuaga y sus secuaces tienen una fundación, CitizenGo, que esta vinculada a lobbys ultras e igual de intolerantes en el resto de el mundo, que así mismo inyectan cientos de miles de euros para odiar; el problema es que su fundación, recibe dinero público para odiar. El problema es que HazteOir y CitizenGo, que son lo mismo, buscan solo odiar.

domingo, 28 de mayo de 2017

Hay que ser muy hijo de puta

Hace unos cuantos días se hicieron virales las palabras que, en septiembre del año pasado, Arzobispo Primado de México, el cardenal Norberto Rivera, pronunció en su discurso de deslinde del Frente Nacional por la Familia, asociación directamente vinculada a la organización clandestina y ultraderechista “El Yunque” que a su vez está vinculada (judicialmente probado) a la asociación ultraconservadora española “Hazte oir”, si, los abyectos esos del autocar transfóbico. Bueno, pero de esta gentuza hablaré en otro post, ahora lo que nos interesa es la perla que vomitó el Cardenal Rivera justificando ni más ni menos que a la pederastia.

Y digo que la justificó porque sus palabras no tienen otra interpretación posible, las diga en el contexto que las diga. Y dijo el cardenal: “En estos casos (de pederastia), no toda la culpa recae sobre los sacerdotes, pues hay niños que desde pequeños mienten y tientan a sus mayores”

Estas palabras pronunciadas hace poco menos de un año saltan a la palestra cuando faltan días para que Rivera dimita, por edad como establece la norma católica, de su cargo como Arzobispo Primado de México; a partir de ahí, el actual Papa Jorge Mario Bergoglio alias Francisco, podrá elegir otro cardenal para ocupar el puesto más alto en la jerarquía católica mexicana.

Es indignante ver como la iglesia católica ha solapado, ocultado y tolerado a una cantidad escandalosa de pederastas que entre sus filas se han servido de la autoridad moral que para millones de familias significan sus sotanas para abusar sistemáticamente de niños y niñas. Y no son casos anecdóticos, son muchos, muchísimos los sacerdotes católicos que en los últimos tiempos han visto destapadas por la prensa mundial sus más repugnantes debilidades, imaginad cuantos más habrá de los que no hemos sabido nada, ya sea porque las víctimas han tenido miedo o porque ya no han podido contarlo.

Las palabras del senil y nefasto arzobispo me recuerdan necesariamente a las pronunciadas en 2007 por el obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez: “Hay adolescentes de 13 años que son menores y están perfectamente de acuerdo y, además, deseándolo. Incluso si te descuidas te provocan" Y nuevamente aclaro, lo haya dicho en el contexto que lo haya dicho, no tienen ninguna justificación.

Y podría apuntar caso tras caso, curas, obispos, cardenales; justificando lo injustificable, el abuso sexual y psicologico de menores, de niños y niñas, que confiaban plenamente en esa persona que era el representante, ni mas ni menos que de Dios.

Todo el asunto es grave, lo miremos por donde lo miremos, pero lo mas terrible de esto es que la iglesia no haga nada... Porque no hace absolutamente nada, los aparta de su parroquia (la mayoria de las veces para ponerlos en otra), los mete a terapia, los jubila cuando son muy mayores, etc. Pero nunca nos enteramos que los excomulgue y los ponga a disposicion judicial colaborando con la justicia en presentar pruebas y testigos, no, ellos protegen a su gente.

El caso mas escandaloso de esta mafiosa protección quizás haya sido el de Marcial Maciel, el fundador de los Legionarios de Cristo, congregación católica de origen mexicano, que al día de hoy mueve millones de dolares en inversiones, colegios y universidades en México, América Latina y España. En 1997 salieron a la luz debido a múltiples denuncias públicas y judiciales, los abusos que sistemáticamente cometía Maciel a estudiantes y seminaristas (menores), sin embargo se conocen abusos de este personaje desde la década de los 40 cuando fundo su congregación. Su actividad pederasta fue replicada por curas, profesores y prefectos de colegios de los Legionarios de Cristo en México, que Maciel y su gente más cercana encubrieron durante años.

Marcial Maciel, nunca fue condenado por ningún delito, la iglesia católica, concretamente Joseph Ratzinger (cuando era Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe) inició una investigación sobre los abusos sexuales a niños de Maciel y miembros de los Legionarios de Cristo que en 2006, ya siendo Benedicto XVI, ordeno cerrar y retiró a Maciel de la actividad religiosa y educativa. Los Legionarios reconocieron los abusos de Maciel y se desmarcaron de él.

Maciel, fue amigo personal de Juan Pablo II, quien sabía de los abusos desde 1997 y no hizo nada, absolutamente nada; hoy es santo.

Hoy, la iglesia católica continua con su política de encubrimiento y tolerancia, no pone a disposición judicial a ningún sospechoso de pederastia, encubre, asiste judicialmente y justifica pero no condena, no excomulga... Sin embargo si condena, el aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo, el usos de métodos profilácticos y de anticoncepción, etc.

¿Como puede la iglesia católica nombrar santo a un cómplice por omisión y encubrimiento de un pederasta que cometió infinidad de abusos a niños? ¿como puede, la iglesia católica, permitir que sus obispos justifiquen la pederastia culpabilizando de la misma a la propia víctima, convirtiéndose así en coautor del peor de los pecados? Me vais a perdonar pero hay que ser muy hijo de puta.

lunes, 22 de mayo de 2017

El berrinche de El País

Desde luego, la victoria de Pedro Sánchez en las primarias de PSOE nadie se la esperaba, o más bien ningún medio de comunicación, ningún político, ningún expolítico venido a miembro de consejo de administración, en fin, ningún poder de los llamados fácticos, esos que en su arrogancia suponen que los ciudadanos son rebaño fácil de manipular con unos cuantos editoriales y otras tantas declaraciones de supuestos  lideres de opinión. Así pues los medios mas alineados al sistema, no pararon de intentar inclinar la balanza en favor de “la reina del sur”, Susana Díaz, esa que hasta hace muy poco se veía como clara vencedora y como la única opción viable a dirigir el principal partido de la oposición, porque así se lo hicieron creer los medios de comunicación, porque así se lo hicieron creer los barones del PSOE. Todos ellos medios y barones, asumían que controlaban el chiringuito, en su enorme soberbia no supieron adivinar que una cosa es lo que quiere la afiliación del PSOE, y otra muy distinta lo que quieren aquellos que lo dirigen (en la luz y en la sombra).

Pero lo que me parece de escándalo, es la reacción berrinchuda de medios como El País que en su editorial vomita una serie de sofismas descalificando, no solo a Pedro Sánchez si no a toda la militancia que, en mayoría absoluta, no nos olvidemos, decidió que no más “establishment”. Sugiere el diario del Grupo PRISA, que durante su campaña “Sánchez ha recogido con suma eficacia otras experiencias de nuestro entorno, desde el Brexit hasta el referéndum colombiano o la victoria de Trump, donde la emoción y la indignación ciega se han contrapuesto exitosamente a la razón, los argumentos y el contraste de los hechos” No se donde ha visto el editorialista razón, argumentos o contraste de hechos en las campañas de Díaz o López, plagadas del populismo y la demagogia que lineas después atribuye al actual Secretario General del PSOE, comparando su estrategia con la lideres tan en las antípodas ideológicas entre si, como son Iglesias o Trump, al mas puro estilo de “La Razón” o el “ABC”, diarios ultra conservadores y derechistas confesos.

El análisis es mucho más simple de lo que plantea la visceral editorial: La militancia del PSOE esta dividida, efectivamente, hay una severa crisis donde se pueden adivinar dos Partidos Socialistas: El que controlan los señores del cortijo, esos que te dicen que si te mueves no sales en la foto, esos que disfrazan de disciplina el "trepismo” político; y el que quieren los afiliados que han visto como, en los últimos años, su partido, como toda la socialdemocracia europea, a virado hacia el neoliberalismo y ha claudicado ante quienes pagan sus facturas, ante quienes les darán trabajo cuando en política ya nadie los quiera.

La pregunta que cabe hacerse ahora es ¿Volverán los barones a perpetrar un “golpe de estado” y a montarle una gestora para evitar así un viraje de 180º en las posiciones parlamentarias de los socialistas? Es muy arriesgado, supongo que mas de un votante cambiaría su intención de voto (más hacia la izquierda) al ver un espectáculo tan, pero tan lamentable.

Por otro lado, Sánchez, desde aquella entrevista que le hizo el periodista Jordi Evole (horas después de entregar su acta de diputado) y hasta su último mitin, comenzó adquirir tácitamente una serie de compromisos con aquellos que están a su izquierda, y lo que esperan millones de ciudadanos de izquierdas, que no solo socialistas, es que esos  compromisos se cumplan, pues de no hacerlo estaría poniéndose en la diana de todos esos medios carroñeros y de sus amos, quienes no dudaran en matarlo políticamente y de esa, muerte dudo mucho que volviera a resucitar.